Economics for Energy advierte del riesgo para rentabilizar las inversiones en nuevas instalaciones de gas natural más allá de 2030

Publicado en ene 11 2018 - 7:57pm por Energía Diario

Europa Press.- El centro de investigación Economics for Energy advirtió del riesgo que puede representar rentabilizar más allá de 2030 las inversiones en nuevas instalaciones de potencia eléctrica alimentadas con gas natural dentro de la transición energética que afronta España hacia un objetivo de descarbonización en 2050.

En su informe Escenarios energéticos para España 2030-2050, Economics por Energy considera que aunque la senda de reducción de emisiones puede ser coherente con un escenario más ambicioso de descarbonización para 2050, como el previsto por la Unión Europea, las inversiones requeridas para alcanzar estos objetivos pueden no serlo. El think thank, del que son socios grupos energéticos como Gas Natural Fenosa o Iberdrola y compañías como Acciona, señala que el cumplimiento de los objetivos de descarbonización establecidos para 2030 “no va ser muy complejo”, según Pedro Linares, director de Economics for Energy, aunque advirtió de que a partir de ese horizonte habrá energía fósil que “no se va a usar, ya que se quiere descarbonizar”, como los ciclos combinados.

A este respecto, cree que se plantean “importantes retos” desde el punto de vista de la remuneración de estas inversiones y de la coherencia en costes de los escenarios. Por ello, el informe destaca que para asegurar la compatibilidad entre los distintos horizontes considerados “es fundamental” el diseño de un sistema de señales económicas e institucionales a largo plazo, incluyendo un diseño “adecuado del mercado eléctrico y también de los precios de la energía, que marquen la dirección correcta de evolución del sistema energético español“.

El estudio, que destaca la importancia del ahorro y la eficiencia energética para lograr los objetivos de descarbonización a un coste razonable, da un papel “central” al sector eléctrico. A este respecto, considera que las medidas de ahorro requieren una electrificación creciente de la economía, lo que lleva en 2050 a crecimientos significativos de la demanda eléctrica. Respecto a la generación de electricidad, se apunta a una descarbonización totalmente en 2050, con la desaparición de la generación con carbón ya en 2030 y de la nuclear para 2050. A partir de ese horizonte, Linares indicó que la nuclear “no entra nunca” debido a los costes de inversión más baratos de las renovables y solo aparecería si la demanda “crece muchísimo”.

En su informe, Economics for Energy analiza cómo sería la transición energética en España bajo cuatro posibles escenarios. El primero de ellos, el de la descarbonización, pasa por ser “el más agresivo”, ya que asume que el compromiso de reducción de emisiones es firme tanto por parte de los países de la Unión Europea como de otros con más reticencias. En este escenario, en 2030 la nuclear permanece y el gas protagoniza el mix energético, mientras que en 2050 el protagonismo se desplaza totalmente a las renovables (eólicas y solar).

El segundo escenario vislumbra la continuidad de las políticas actuales, lo que supone cierta tibieza por parte de los países en el cumplimiento de los compromisos del Acuerdo de París, lo que en España supondría la imposibilidad de alcanzar un modelo descarbonizado en 2050. Los otros escenarios pasan por uno marcado por un avance tecnológico acelerado, con una economía en crecimiento que llevaría a una demanda más del doble de la ahora en 2050, lo que obligaría en 2030 a contar con más gas para suplir la limitación de las renovables, así como por otro en el que se produce un estancamiento económico a largo plazo, lo que conduciría a continuar con una dependencia de los combustibles fósiles en 2050.

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