El beneficio atribuido de la petrolera angloholandesa Shell sube un 206% por el alza del precio del crudo

Publicado en ago 3 2017 - 7:56am por Energía Diario

EFE.- La petrolera Shell aumentó en un 206% su beneficio atribuido en la primera mitad de 2017 frente al mismo periodo de 2016, gracias a una mejora en los precios del crudo, que cotizan en 50 dólares el barril, según indicó la empresa.

En los seis primeros meses del año, Shell obtuvo un beneficio atribuido de 5.083 millones de dólares (4.325 millones de euros), unas cifras que contrastan con las de hace un año, cuando obtuvo 1.659 millones de dólares (1.411 millones de euros) debido a que el barril del oro negro cotizaba por debajo de los 45 dólares. Los ingresos totales de Shell se situaron en los primeros seis meses de 2017 en 146.013 millones de dólares (124.257 millones de euros), un alza del 32,7% respecto al mismo semestre de 2016. Con estos buenos números, Shell pagará un dividendo para el segundo trimestre de 2017 de 0,47 centavos de dólar por acción ordinaria, que podrá ser recibido en efectivo o en títulos.

El consejero delegado de Shell, Ben van Beurden, subrayó que se trata de unos “resultados fuertes” y destacó que la petrolera mantiene una “disciplina” en materia de control de costes, nuevos proyectos y desinversiones. Las compras en la mitad del año alcanzaron los 104.503 millones de dólares (88.932 millones de euros), un 29,5% más que en el mismo semestre del año pasado, según indicó Shell, que publica sus resultados en dólares porque es la divisa en que cotiza el petróleo. Las desinversiones de 2016 se centraron principalmente en los activos de arenas petrolíferas en Canadá.

Mejora el precio del crudo

El consejero delegado resaltó la buena marcha de la empresa tras la integración en Shell del grupo del sector del petróleo BG, con sede en Reading. La generación de activo, según Van Beurden, fue “resistente durante cuatro trimestres consecutivos”, al situarse el crudo en un precio estable apenas por debajo de los 50 dólares el barril. Asimismo, estas cifras contrastan con los retrocesos en el segundo trimestre del 2016 debido a una fuerte caída de los precios del petróleo por el exceso de las reservas.

Shell ha puesto en marcha un ambicioso plan de recorte de costes, mientras que su programa de desinversiones alcanzan los 30.000 millones de dólares (25.530 millones de euros), para afrontar así los costes relacionados con la adquisición de BG. Además, Shell ha anunciado este año la venta de un paquete de activos en el Mar del Norte estimados en 3.800 millones de dólares (3.233 millones de euros) al rival Chrysaor, y recientemente acordó la venta de su participación en el proyecto irlandés de gas Corrib en un acuerdo valorado en miles de millones de dólares.

A principios de año, Shell también puso en marcha la venta del campo de gas Bongkot, de Tailandia, mientras que también decidió la venta de sus intereses en el negocio conjunto SADAF en Arabia Saudí. Finalmente, Shell reconoce que está expuesta a una fluctuación de los precios del petróleo, el gas natural, los productos derivados del crudo y los químicos. También admite que sus operaciones están expuestas a inestabilidad, disturbios civiles o terrorismo puesto que opera en más de 70 países con diferentes niveles de estabilidad política, legal y fiscal.

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