El PP ve en el plan climático de Ribera un futuro con más paro, menos crecimiento y energía más cara

Publicado en mar 14 2019 - 9:21am por Energía Diario

Europa Press.- Mientras la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha asegurado que el Gobierno garantizará que los turismos y vehículos comerciales nuevos que se vendan en 2040 serán 0 emisiones, aunque el Ejecutivo evita hablar de prohibiciones, el PP entiende que el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) elaborado por el Ministerio supone “un paso claro a la ralentización económica, a la futura generación de desempleo y, sin lugar a dudas, a un incremento de la factura eléctrica”.

Así lo auguró el portavoz adjunto del PP en el Congreso, Guillermo Mariscal, quien denuncia la ausencia de “negociación” para un plan “que afecta a más de una legislatura y, probablemente, a más de una generación”. El dirigente popular cree que el Gobierno es “víctima de la politización de las tecnologías” y que, por ello, plantea “la desaparición” de una energía libre de emisiones, como la nuclear, lo que, a su juicio, “contraviene” lo defendido por la Unión Europea o la Agencia Internacional de la Energía, que “abogan por su mantenimiento como energía de respaldo“.

Asimismo, ha criticado que Ribera anticipe un abaratamiento de la energía y un fortalecimiento de la industria, cuando el Gobierno “ha colaborado activamente a la salida de Alcoa y que ha propiciado un ERE en Ferroatlántica“. “Hemos escuchado ensoñaciones y cantos de sirena. Tenemos una ministra que practica una suerte de realismo mágico, que obvia y olvida los números, las cifras y las propuestas creíbles. Nos encontramos humo”, señaló, acusando a Ribera de “lanzar soflamas o propaganda electoral para conseguir votos” en las próximas elecciones.

“Un ejemplo más es lo que ocurre con el diésel. Siguen sin responder qué piensan hacer en 2040, si es cierto que deben de circular los coches diésel o de gasolina, o no. Ha cambiado de opinión ya dos veces“, indicó, subrayando que el comisario europeo de Energía y Acción Climática, Miguel Arias Cañete, “la obligó a rectificar porque en Europa está prohibido prohibir tecnologías”.

Ribera evita la palabra “prohibir”

El anteproyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética recoge que el Gobierno adoptará las medidas necesarias, de acuerdo con la normativa europea, para que los turismos y vehículos comerciales ligeros nuevos, excluidos los matriculados como vehículos históricos y destinados a usos no comerciales, reduzcan paulatinamente sus emisiones de modo que “no más tarde de 2040 sean vehículos con emisiones de 0 gramos de dióxido de carbono (CO2) por kilómetro”. Así, a partir de esa fecha no se podrán vender vehículos que emitan CO2.

“En el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, los objetivos de penetración de sistemas de movilidad descarbonizada, y parte electrificada, son importantes para 2030, pero no se incluye ningún tipo de prohibición”, ha afirmado Ribera, que reivindicó que el borrador del PNIEC 2021-2030 recoge “palabra por palabra” lo que Arias Cañete propuso al Colegio de Comisarios. “Debemos garantizar que los vehículos ligeros sean 0 gramos de CO2 por kilómetro recorrido en 2040. Es muy difícil imaginar escenarios de descarbonización del sistema energético si no se presenta atención a la movilidad y creo que es importante acompañar a este proceso de transformación”, ha defendido la titular para la Transición Ecológica.

Con la Ley de Cambio Climático y Transición Energética, el Ejecutivo pretende renovar “paulatinamente” el parque automovilístico con modelos de menores emisiones para “culminar” en 2050 con vehículos sin emisiones de CO2, así como definir un sistema de indicadores de impactos y adaptación al cambio climático. El Gobierno lanzará un plan de impulso a la movilidad eléctrica con un importe total de 1.000 millones de euros entre 2021 y 2025, según las cifras recogidas en el borrador del PNIEC, que contempla que el parque español de vehículos eléctricos alcanzará 5 millones de unidades en 2030.

El gas reclama su papel

Por su parte, la Asociación Española del Gas (Sedigas) ha destacado que el gas “es una energía de presente y futuro” que ayuda a conseguir las metas fijadas por el Gobierno en su PNIEC. Sedigas reclama así que el gas renovable “debe tener un papel prominente” en la matriz energética, ya que supone un sumidero de dióxido de carbono (CO2) que sirve para restar emisiones. Por ello, Sedigas valora “positivamente” la inclusión del gas renovable en el plan, por suponer una solución “realista y técnicamente viable” para lograr una mayor eficiencia energética en la edificación.

Por otra parte, el sector gasista sí echa en falta “un gran impulso sobre la movilidad a gas”, al considerar que con el gas natural vehicular se pueden reducir las emisiones de óxidos de nitrógeno en un 80% y casi la totalidad de las partículas sólidas y el azufre, además de disminuir los gases de efecto invernadero en un 20%.

Sobre el Autor

Dejar comentario

*