La inversión mundial en eficiencia energética aumenta un 9%, según la Agencia Internacional de la Energía

Publicado en sep 27 2017 - 9:07pm por Energía Diario

Europa Press.- La inversión mundial en eficiencia energética aumentó un 9% en todo el mundo y se incrementó un 6% la inversión en redes de electricidad mientras que la inversión en petróleo y gas cayó en torno a un 25% y la inversión en generación eléctrica cayó un 5%, según el Informe Mundial de Inversión en Energía, publicado por la Agencia Internacional de la Energía (IEA).

Así, el estudio señala que en 2016 la inversión total en energía a nivel mundial alcanzó la cifra de 830.000 millones de euros, un 12% menos que el año anterior. Al mismo tiempo, el sector eléctrico aventajó a la demanda de combustibles fósiles para convertirse en el mayor receptor de la inversión en el sector de la energía en 2016 por primera vez en la historia. En la actualidad, el petróleo y el gas siguen representando dos quintos de la inversión mundial a pesar de una caída del 38% en estos sectores entre 2014 y 2016. Como resultado, los componentes bajos en carbono, incluidas las redes de electricidad, crecieron en 6 puntos porcentuales, hasta el 43% en el mismo periodo.

De acuerdo con el informe, la República Popular de China sigue siendo el país que mayor parte del pastel se lleva en la inversión en energía, con el 21% del total mundial. Entre las causas, el estudio observa que, con el cierre del 25% de las plantas de carbón, la inversión en energía en China está incrementándose y se dirige a la electricidad baja en carbono y las redes, así como a la eficiencia energética.

Por su parte, señala que la inversión en India dio un salto del 7% en el último año y consolida así su posición como tercer gran país por detrás de Estados Unidos. Además, apunta que el rápido crecimiento de las economías del sureste asiático juntas representa un 4% del total de la inversión global en energía. En cuanto a Estados Unidos, señala que después de un agudo declive en la inversión en petróleo y gas, la participación de ese país en la inversión global en energía subió un 16% y se mantiene aún en cifras superiores a las de Europa, donde la inversión cayó un 10%, principalmente por las renovables.

Respecto a las tendencias en el sector, el estudio mundial expone que después de una caída brusca del 44% entre 2014 y 2016, la inversión en petróleo y gas ha repuntado “modestamente” en 2017. Sobre el gasto en redes eléctricas y en capacidad de almacenamiento siguió su tendencia creciente de los últimos cinco años y ha llegado a los 232.000 millones de euros en 2016, con un 30% de expansión debido al gasto de China (30%) en sus sistemas de distribución. Otro 15% en inversiones en redes fue a India y al sudeste asiático, Estados Unidos copó el 17% del total y Europa un 13%.

Europa, China y la eficiencia

Asimismo, explica que la inversión en eficiencia energética se expandió una vez más a pesar de los persistentes precios bajos de la energía y llegó a los 194.000 millones de euros en 2016. Europa fue la región que más destinó a este tipo de inversión, aunque el crecimiento más rápido tuvo lugar en China. Del conjunto global de inversiones en energía a nivel mundial, más del 90% fueron financiadas por inversores. Además, el papel de los actores estatales en la inversión en energía “sigue siendo elevado”, bien a través de inversión pública o bien con empresas estatales que en total llegaron a un 42% del total, un nivel superior al 39% de 2011. En esta circunstancia también influye “notablemente” China.

Por otro lado, el informe subraya que las políticas gubernamentales y los nuevos modelos de negocio están teniendo un profundo impacto en la forma de invertir en el suministro eléctrico. Por ejemplo, en 2016, el 94% de la inversión en generación eléctrica a nivel mundial fue acometida por compañías que operan bajo marcos regulatorios para gestionar el riesgo asociado a los variables precios del mercado.

Si bien, la recesión o caída de los precios del petróleo no tuvo un impacto significativo en las inversiones de las empresas de petróleo y gas, aunque muchas de ellas aumentaron el apalancamiento de forma significativa. En todo caso, a pesar del recorte en la inversión y de una mayor disciplina de costes, las principales petroleras aumentaron su deuda por encima de los 84.000 millones de euros entre finales de 2014 y principios de 2017.

En cuanto a la innovación en energía, la digitalización y el empleo, a nivel mundial se han destinado 54.500 millones en investigación y desarrollo en 2015. El estudio precisa que Europa y Estados Unidos son los mayores gastadores en tecnología de la energía, con más de un 25% del total cada uno, mientras que China es el primer inversor en investigación y desarrollo de la energía según PIB después de adelantar a Japón en 2014.

Finalmente, el informe revela que por tercer año consecutivo las emisiones de dióxido de carbono (CO2) se estancaron en 2016 debido a una inversión extendida en eficiencia energética, el cambio del carbón al gas y el impacto acumulativo de la nueva generación baja en carbono. Este crecimiento renovable es, en su mayor parte, compensado por el declive de las inversiones en energía nuclear e hidroeléctrica, que cayeron a la mitad en el último lustro. Por último, el informe concluye que la inversión en renovables necesita aumentar para ir en paralelo con el crecimiento de la demanda eléctrica, y hay un considerable recorrido para más innovación en energías limpias por parte de los gobiernos y, en particular, por el sector privado.

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