La patronal renovable APPA pide en la Ley de Transición Energética una fiscalidad que penalice a las tecnologías más contaminantes

Publicado en oct 16 2017 - 6:23pm por Energía Diario

Europa Press / EFE.- Mientras el Grupo Español para el Crecimiento Verde propone un decálogo para la futura Ley de Cambio Climático y Transición Energética, la Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA) considera necesario que la futura legislación introduzca una fiscalidad que penalice las tecnologías más contaminantes y beneficie a la generación renovable. La patronal considera que, hasta el momento, la fiscalidad energética recae en mayor parte sobre las tecnologías renovables “con una finalidad recaudatoria y no dirigida a favorecer la transición energética”.

Esta petición está recogida en la contribución que presentó APPA a la consulta pública de la futura Ley de Cambio Climático y Transición Energética. “Las externalidades de las energías han de ser tenidas en cuenta, hasta ahora no se han dado señales de precio ni fiscales que reflejen cuál es el impacto real de las tecnologías contaminantes más perjudiciales para el medioambiente”, indicó el director general de APPA Renovables, José María González Moya, quien subrayó que “si se hubiera establecido una fiscalidad que recogiese el principio de que quien contamina, paga, el desarrollo de las renovables habría sido una consecuencia directa de los propios mercados”.

Por otra parte, APPA considera que la normativa debe establecer un marco regulatorio “estable y predecible” que permita acometer la transición energética y pide que se contemple un escenario de protección para las inversiones en renovables “para que no se repitan errores del pasado y los cambios legislativos retroactivos”. En este sentido, la entidad considera que “se deben abordar los sectores difusos”, estableciendo metas vinculantes, ambiciosas y alcanzables en climatización y transporte, “para que no se vuelquen todos los objetivos en el sector eléctrico”, pues consideran que los esfuerzos deben ser distribuidos “de forma proporcional” entre los diferentes sectores económicos “para no perjudicar a ninguno“.

Por ello, APPA ha solicitado una planificación energética vinculante que contemple la entrada de nueva generación renovable y un calendario de cierre de centrales que sea compatible con los objetivos de reducción de emisiones. La asociación también ha resaltado la necesidad de que la futura ley produzca una armonización territorial y de las administraciones públicas “que evite la doble imposición y que existan diferentes situaciones según las distintas comunidades autónomas”. La consulta previa de la Ley tiene el objetivo de que la preparación de esta norma recoja el mayor número de propuestas de los diferentes sectores de la sociedad para la elaboración de la legislación.

Un decálogo para la Ley

La descarbonización de la economía española en el horizonte de 2050 o la mejora de la eficiencia de los sistemas de transporte son algunas de las propuestas que el Grupo Español para el Crecimiento Verde (GECV) ha presentado en su decálogo para la Ley de Cambio Climático y Transición Energética. Así, las empresas que componen la entidad han reclamado la creación de un órgano de la Administración que se encargue de coordinar todo el proceso de elaboración de esta Ley.

Además, el GECV ha solicitado un reequilibrio del marco fiscal basado en el principio de quien contamina, paga, que promueva la acción climática de forma eficiente al mínimo coste y que contribuya, a través de la recaudación, a financiar el cumplimiento de los objetivos propuestos. En este sentido, el grupo ha solicitado que se aplique “un gravamen relacionado directamente con el nivel de emisiones de dióxido de carbono”, para así asegurar “un reparto equilibrado del esfuerzo en materia de mitigación de manera viable y proporcionada”.

De igual forma, considera indispensable la mejora de la eficiencia de los sistemas de transporte, el fomento del uso de vehículos menos contaminantes con un aumento de la electrificación del los vehículos, con energía de origen renovable y un mayor uso de combustibles alternativos de bajas emisiones. Asimismo, “la Ley deberá incorporar la creciente concienciación de los mercados financieros internacionales sobre riesgos asociados al cambio climático por su impacto sobre los estados financieros” y por la necesidad de “mayor transparencia y dinamismo” en este ámbito.

En sus propuestas el GECV también ha subrayado que la transición energética requiere de “un marco estable y predecible” para la inversión privada, “necesario para incentivar el esfuerzo inversor para el proceso de descarbonización“. Por ello la entidad se presenta como interlocutor de referencia del sector empresarial con las administraciones públicas, así como con las asociaciones empresariales y profesionales, ya que “las oportunidades económicas y de inversión deben pasar por la participación de los agentes implicados, para generar alianzas público-privadas”.

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