Ribera asegura que la descarbonización permitirá ahorrar a la economía española más de 400.000 millones en importaciones de combustibles fósiles

Publicado en oct 5 2018 - 7:19pm por Energía Diario

Europa Press.- La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha asegurado que conseguir la plena descarbonización permitirá ahorrar al conjunto de la economía española “más de 400.000 millones de euros en importaciones de combustibles fósiles, facilitando la electrificación y repercutiendo en la factura de la electricidad”.

Ribera indicó que la transición energética representa una oportunidad para movilizar 100.000 millones de euros hasta 2030. Para aprovechar todo este potencial, subrayó que es necesaria “la construcción de un marco estable y atractivo para los inversores que conlleve esa movilización” de inversiones. Además, consideró que hay que “analizar y reflexionar” sobre las reformas estructurales que el pleno aprovechamiento de la transición energética exige, por lo que no se puede “seguir poniendo parches”. La titular de Transición Ecológica consideró que la electricidad tiene “un gran futuro”, pero añadió que para ello es necesario “avanzar en un marco regulatorio diferente que responda a los desafíos actuales”.

Ribera recordó las medidas anunciadas para abordar el incremento en la factura de la luz de los consumidores, destacando la suspensión del impuesto del 7% a la generación eléctrica, que “es la medida más adecuada en el corto plazo”, así como la ampliación de la protección de los consumidores vulnerables. Asimismo, destacó otras medidas que requieren “más sosiego, pero no más tiempo”, como una reforma estructural del mercado mayorista eléctrico, así como asegurar un sistema fiscal “coherente” y regular “algo fundamental” como es el almacenamiento.

Por su parte, el senador del PP, Arturo Pascual, acusó a Ribera de sembrar “la incertidumbre” respecto al diésel, poniendo “en peligro real miles de puestos de trabajo” y de querer acabar con las nucleares, lo que hará “subir el precio de la luz a todos los españoles“. Además, subrayó que la intención del actual Gobierno de “echar la persiana ya” al carbón “va a influir en el bolsillo de los ciudadanos y a generar problemas en unas zonas deprimidas”. “Por lo que le pido que se lo plantee”, reclamó.

Cierre de las centrales térmicas

Por otro lado, el PSOE, Unidos Podemos, Ciudadanos, Esquerra (ERC) y PNV han rechazado limitar el cierre de las centrales térmicas, como ha propuesto Foro Asturias, durante el debate celebrado en el Congreso sobre el papel que debe jugar el carbón durante la transición energética. De hecho, únicamente el PP ha manifestado su apoyo a esta iniciativa, en línea con la ley que los populares trataron de tramitar sin éxito.

En la defensa de su proposición no de ley, el diputado de Foro, Isidro Martínez Oblanca, esgrimió que “renunciar al carbón equivale a sacrificar soberanía energética”, y relacionó esta actividad con la caída de la actividad industrial, del 18,7% del PIB en el año 2000 al 16,4% en 2017. Una caída que en Asturias, ha apostillado, alcanza los 3,3 puntos.

Por ello, ha calificado como “despropósito” el anunciado cierre de las centrales térmicas, aceptado por la ministra para la Transición Ecológica y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al que ha acusado de “copiar de los manuales ecologistas más rancios”. Respecto a su incidencia en el medio ambiente, Oblanca ha defendido que en los actuales Presupuestos ya se incorporaron partidas para investigar en el control de sus emisiones en las propias centrales. Además, ha alertado de que el fin de estas centrales podría encarecer el precio de la luz entre un 5% y un 10%.

Únicamente el diputado José Ramón García Cañal, del PP, ofreció su apoyo a Foro, recordando que la comisión demandada por el Congreso para avanzar en una “transición energética equilibrada y justa” y cumplir con los objetivos de descarbonización ya alertó de este encarecimiento en caso de renunciar a las térmicas. Según sus conclusiones, no prorrogar el uso de las centrales elevaría los precios entre un 15% y un 25%, por lo que ha cargado contra el “ecologismo rojiverde y neoecologismo anaranjado”, “buenos ecologistas de moqueta”, calificó, a los que no les “importa el precio que se pague” para estar a la “vanguardia del ecologismo europeo”.

Frente a ello, el PSOE ha acusado de traer esta iniciativa para “enredar políticamente”, justo “cuando se ha iniciado el diálogo social” para negociar el cierre de las centrales térmicas. “Llega a ser insultante. No es propio de alguien que quiere solucionar un problema”, criticó Ignacio Urquizu, que ha apostado por que la transición energética sea “justa”, pues “es de justicia que las cuencas mineras, que han contribuido al desarrollo del país, tengan un futuro”.

Podemos mentir diciendo que hay futuro para el carbón cuando no lo hay”, ha manifestado el portavoz de Unidos Podemos, Txema Guijarro, quien ha pedido “que el Estado se involucre decididamente para evitar lo que puede ser un desastre” y para que no se repita la reconversión “que ya padeció” España en los años 80. Así, recordó que en el País Vasco, Cantabria y Asturias “se enquistaron el paro y la heroína, fruto de la desesperanza y la inacción del Gobierno”, y ha apostado por impulsar el norte del país como potencia en energía renovable.

“Una cosa es la industria y otra son las térmicas”, ha replicado, por su parte, la portavoz energética de Ciudadanos, Melisa Rodríguez, que ha instado a investigar el destino final de unos fondos mineros “que se han quedado en rotondas y no en las cuencas“, recordando además la reciente sentencia de prisión al líder sindical y exdiputado socialista José Ángel Fernández Villa por apropiación indebida.

Por su parte, Joan Capdevila, de ERC, recordó que la tarifa ya es cara con un mayor peso del carbón y nuclear que las renovables, y que además en las térmicas repercute un coste, el del CO2, que seguirá subiendo. Por último, Idoia Sagastizabal, responsable económica del PNV, ha recordado que el fin del carbón ya lo marca la Comisión Europea con sus plazos: cierre de las minas dependientes en 2019 y de las centrales que no reduzcan de forma importante sus emisiones en 2020.

Sobre el Autor

Dejar comentario

*