Untitled Document
Energía Diario
« Empresas y Sectores / Sectores / Electricidad

Jeremy Rifkin asegura que la energía del futuro se basará en una combinación entre renovables, hidrógeno y redes inteligentes

El economista explicó en el CSIC que, aunque las energías fósiles se sigan utilizando, los esfuerzos en I+D mejor encauzados serán aquellos que se centren en verdaderas alternativas energéticas. Según Rifkin, la tercera revolución industrial consistirá en la distribución masiva de la producción de energía.

ENERGÍA DIARIO    MADRID  07 · 12 · 2007

Dentro de apenas 20 años tendremos que poner la vista en un sistema energético diferente al actual, basado en el petróleo. Alrededor del año 2035 habremos llegado al punto de inflexión a partir del cual sólo se podrá obtener menos petróleo a medida que pase el tiempo. Los combustibles fósiles seguirán existiendo, pero su uso sólo servirá para aumentar las emisiones a la atmósfera de gases de efecto invernadero.

Cuando hayamos llegado a este punto, el mundo tendrá que haber encontrado fuentes alternativas de generación de energía que no tengan como efecto secundario el calentamiento global. Ese momento definirá una nueva era en la historia del hombre: un nuevo orden energético mundial, la tercera Revolución Industrial.

Esta teoría la explicó el miércoles el reconocido economista Jeremy Rifkin, autor de varios libros sobre el impacto de la ciencia y la tecnología en la economía, en la sociedad y el medio ambiente, durante una conferencia titulada “La tercera Revolución Industrial”, en el salón de actos del Centro Superior de Investigaciones Científicas, en Madrid. Durante más de una hora, Rifkin mantuvo a la audiencia -la sala estaba a rebosar- embrujada con un discurso que resultó verdaderamente apasionante, sin perjuicio de que haya quien se pueda tomar las palabras de Rifkin como excesivamente alarmistas, en lo que respecta a las previsiones de calentamiento global.

Según Rifkin, nos encontramos entre dos “revoluciones industriales”. La segunda, consistente en la aplicación de tecnologías limpias para seguir aprovechando los combustibles fósiles que ofrece la tierra, y la tercera, que pretende dar un giro de tuerca y mirar hacia una tecnología totalmente nueva, fuentes verdaderamente alternativas. Se trata de la combinación entre energías renovables e hidrógeno.

¿Pero dónde está verdaderamente la revolución? Durante los últimos 20 años, la revolución que hemos visto ha sido la de las comunicaciones, una revolución distribuida. En 20 años, el ser humano ha pasado de ser un mero receptor de información a ser productor. Internet ha sido la herramienta que ha hecho esto posible, una red de redes que permite que cada usuario vierta a la red su parte de conocimiento. La información ha pasado de estar en manos de unos pocos a universalizarse. Y eso es lo que va a ocurrir con la energía, según auguró Rifkin. Al igual que sucedía con la información hace no tanto tiempo, la producción de energía está hoy en manos de grandes grupos, grandes compañías, grandes centrales, y el consumidor es exclusivamente consumidor. Pero las nuevas energías cambiarían radicalmente esta cultura, puesto que, como señaló Rifkin, “la energía podrá producirse en cada tejado, en cada patio, en cada jardín”.

El hidrógeno será, atendiendo a esta teoría, otro de los pilares de esa tercera revolución industrial, ya que permitirá almacenar la energía, algo que hasta ahora es prácticamente imposible y que obliga a que la energía que se produce en un momento dado tenga que ser la misma que la que se consume. La tecnología de hidrógeno permitirá que todo el superávit de producción eléctrica se aproveche, utilizándolo en momentos de punta de demanda o cuando no estén disponibles otras formas de generación. En palabras de Rifkin, el hidrógeno es a la energía lo mismo que la tecnología digital es a los datos.

Un elemento adicional de esta tercera revolución serán los vehículos eléctricos, o híbridos. Estos vehículos, conectados a la red para absorber la energía y cargar sus baterías, pueden actuar a su vez como miles de pequeñas centrales eléctricas que pueden proporcionar energía a la red en momentos de necesidad.

Y todo ello, gestionado mediante una red inteligente, que conozca el comportamiento de los precios, y de los electrodomésticos, para adaptar en todo momento su uso a las condiciones del mercado.

La gran ventaja, según Rifkin, de las energías renovables es que son energías distribuidas. El sol, el viento, la energía maremotriz, la biomasa, las presas hidráulicas, etcétera, se encuentran en cualquier parte del mundo. Al contrario que el petróleo u otros recursos similares, que requieren de inmensas cantidades de capital e incluso despliegues militares para que esa energía pueda llegar a todos los rincones.

Rifkin destacó el papel de Europa por cuanto será la primera región del mundo donde se produzca energía distribuida. Europa será el líder, y es importante que en el ámbito energético esté a la altura de su responsabilidad. Europa tiene el mayor mercado, pero hace falta que ese mercado esté integrado.

El economista también tuvo palabras para este país. “España puede liderar el camino, por su importante posición en energías renovables. Es la octava economía del mundo y tiene un papel fundamental en Sudamérica”.

Refiriéndose a las tecnologías convencionales, y los métodos actuales para reducir la emisión de carbono, Rifkin señaló que el comercio de emisiones será más un método de aprendizaje que una solución, en su opinión, su papel fundamental es que nos permite entender cómo nuestro comportamiento individual afecta a otros seres.

Sobre la energía nuclear, Jeremy Rifkin señaló que, aunque se renovasen las 480 centrales existentes en todo el mundo, el coste sería altísimo y sólo producen un 5% de toda la energía consumida a escala global. El impacto positivo en la reducción de emisiones sería mínimo. Sería necesario construir dos centrales cada 30 días, durante los próximos 60 años, para reducir ese impacto de una forma significativa.

MEDIOS DIGITALES DE COMUNICACIÓN ESPECIALIZADA S.L. - Todos los derechos reservados