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Energía Diario
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Phillip Clarke. Director de Desarrollo de Proyectos para Europa Continental de ESB International Investments

"En la práctica, no existe un regulador energético en España, porque el Gobierno puede tomar las decisiones que quiera"

ESB International, la compañía irlandesa de electricidad, tiene una central de ciclo combinado en el norte de España y prevé poner en marcha una nueva, de más de 800 MW. En total contará con 1.600 MW. Su Director de Desarrollo de Proyectos para Europa Continental, Phillip Clarke, ha explicado a Energía Diario cuáles son los retos para trabajar en España y cómo se ve nuestro sistema energético desde fuera.

ENERGÍA DIARIO    MADRID  21 · 01 · 2008

PREGUNTA.- ¿Qué es ESB International Investments y qué negocios tiene en España?

RESPUESTA.- ESB es la compañía eléctrica tradicional de Irlanda, históricamente responsable de la generación, transporte, distribución y suministro, actividades que se han separado recientemente, dando lugar a un mercado de generación competitivo. Tener que aceptar competencia en su propio mercado ha impulsado a ESB a competir en otros mercados europeos. En el mercado español, ESB busca financiar, construir, ser propietaria y operar proyectos independientes de generación que compitan en el mercado de generación de electricidad.

A través de su unidad de negocio en España, ESB desarrolló el primer proyecto de generación de electricidad totalmente independiente de otras compañías. Se trata del proyecto de ciclo combinado de Amorebieta, que pusimos en marcha en 2005. Ahora estamos trabajando en un ciclo combinado de 860 MW en Asturias, lo que nos aportará una capacidad instalada superior a los 1.600 MW. Esperamos obtener este año los permisos medioambientales y la autorización administrativa, y empezar a construirlo entre finales de este año y principios del que viene.

Ese primer proyecto independiente en España fue el primero de esas dimensiones que utilizó el sistema de refrigeración por aire para producir la condensación del vapor y demostró que no se necesitaban grandes cantidades de agua para refrigerar ciclos combinados de esa clase, y por tanto pueden ubicarse en cualquier zona industrial y refrigerarse mediante aire, sin necesidad de agua.

PREGUNTA.- España ha sido definida en más de una ocasión como una “isla energética”, en referencia a su alto grado de aislamiento con respecto a las redes eléctricas de otros países. ¿Cuál es su opinión, en esos términos, sobre la situación de España?

RESPUESTA.- El mix de generación de nuevas plantas de gran escala en España se va a basar en gas, y España ha instalado en los últimos años una red eficiente de gasoductos y puntos de almacenamiento y regasificación que permiten la entrada de gas desde otros países. Esto ha servido para resolver parcialmente el problema de la interconexión eléctrica. España contará con ocho plantas de almacenamiento de gas y tres grandes gasoductos, por lo que habrá once, quizá doce, puntos de entrada de gas a España.

En mi opinión, España ha dejado de ser un sistema aislado. El aumento de plantas de GNL también incide sobre el problema de la seguridad de suministro, que también ha desaparecido parcialmente. Y ha favorecido la competencia en la infraestructura empresarial necesaria para generar electricidad a partir de gas.

Dentro de 5 ó 10 años, el gas permitirá afrontar los aumentos importantes de capacidad de una forma mucho más rápida y eficiente que el carbón. Acabaremos pasando por la energía nuclear, pero el gas puede facilitar ese aumento de capacidad de una forma mucho más rápida.

PREGUNTA.- Partiendo de su opinión de que España está en una situación de menor aislamiento gracias a su capacidad instalada de gas, ¿qué opina de la interconexión con Francia?

RESPUESTA.- Es positiva en términos de seguridad de suministro, además de que contribuye, aunque a muy pequeña escala, a incrementar la competencia. La mayoría de producción eléctrica de Francia se basa en la tecnología nuclear, y eso redunda posiblemente en la electricidad más barata de Europa. Además, en algunas ocasiones tienen superávits de electricidad que pueden exportar. La interconexión con Francia puede permitirle exportar energía a España y eso siempre tiene el efecto de bajar los precios y aumentar la competencia, aunque con límites, porque la capacidad de la red de interconexión no será ilimitada.

PREGUNTA.- Existe una creciente preocupación en España sobre la eliminación de las tarifas eléctricas. De hecho, se eliminarán sólo para los grandes consumidores, pero los consumidores domésticos y las pequeñas empresas seguirán aprovechándose de unos precios artificialmente bajos. ¿Qué opina de esta política?

RESPUESTA.- Hay aspectos de la tarifa que conviene que existan. La industria eléctrica está formada por generación, transporte, distribución y suministro. El transporte y la distribución son actividades reguladas. Una parte de ese coste es acordado con el regulador y tiene que ser recuperado mediante la tarifa. Eso es común para todas las compañías del sector y para cualquier usuario final.

Lo importante es dónde está el potencial para competir. En el lado del suministro, yo no tengo clientes aquí, y necesitaría mucho tiempo para encontrarlos, y además los márgenes son sólo del 1 ó 2 por ciento. Pero sí puedo competir en el lado de la generación. Si el Gobierno cree en un mercado real, entonces es ahí donde se debe enfocar la competencia.

El Gobierno español ha tratado de controlar los costes de la generación para evitar que se dispare el déficit tarifario. Un Gobierno no debe intentar controlar el precio mayorista de la electricidad, porque la materia prima de la que se obtiene -gas, carbón o petróleo- es importada, se compra y se vende en un mercado mundial, y ése es el proceso por el cual se crean los precios mayoristas de venta de electricidad.

Creo que el Gobierno ha dado un paso adecuado al liberalizar el mercado gasista con la celeridad con lo que lo hizo, facilitando tantas vías de entrada del gas a la Península. Esto permite obtener gas a precios competitivos y ha contribuido a crear un mercado de gas real.

Si el Gobierno deja de interferir en el precio de la electricidad, se creará un mercado verdaderamente competitivo. Pero nosotros, como compañía, necesitamos que el Gobierno vigile las prácticas de los operadores dominantes para que no eviten la existencia de un mercado competitivo. El Gobierno tiene que evitar que la cuota de mercado de los operadores dominantes se utilice para distorsionar el mercado mayorista.

PREGUNTA.- El Ministerio de Industria ha eliminado recientemente algunos pagos a las compañías eléctricas como la garantía de potencia o el pago por capacidad, pensados para garantizar su disponibilidad. Esta medida se ha tomado para recortar los inmensos déficit que se están generando debido a la tarifa eléctrica. ¿Cree que estas medidas son acertadas?

RESPUESTA.- Habría que preguntarse cuál es el propósito del pago por capacidad, que probablemente pretende conseguir un mayor grado de competencia y que las empresas inviertan más en nuevas plantas de generación, más eficientes, más limpias y más respetuosas con el medio ambiente. Por el contrario, el pago por capacidad lo están recibiendo plantas, de las cuales algunas tienen más de 30 años, ya están amortizadas, y probablemente son ineficientes y muy contaminantes. Mientras tanto, compañías como ESB Internacional buscamos nuevas formas de entrar en el mercado con tecnologías nuevas, más eficientes y más caras, y tenemos dificultades. Creemos que el pago por capacidad debe incentivar a las empresas a construir nueva capacidad eléctrica más eficiente, más limpia y que se sitúen donde realmente se necesitan. Las plantas ya amortizadas no necesitan el pago de capacidad, porque esa capacidad ya se ha pagado. Se pagó antes de los CTC’s y también con los costes de transición a la competencia.

PREGUNTA.- La postura del Gobierno español en lo que respecta a la energía nuclear es muy negativo. Ha prometido reducir de forma gradual la participación de la energía nuclear en el mix energético, pero por parte de la Unión Europea parecemos estar recibiendo mensajes en el sentido opuesto. ¿Cuál es su opinión sobre la energía nuclear? ¿Cree que el Gobierno está moviéndose en la dirección correcta?

RESPUESTA.- En cada país, el debate es diferente. Francia tiene mucha energía nuclear y un gran interés en promocionarla porque buena parte de su industria se basa en la fabricación de componentes para tecnología nuclear, de modo que se beneficiaría más que otros países europeos.

Pero es necesario un debate, que puede ser largo, o muy largo. En Gran Bretaña ya ha empezado, y podría durar unos cinco años, como mínimo, antes de que se decida construir más centrales. El gas es una energía limpia y respetuosa con el medio ambiente, y por tanto socialmente aceptable, y sin embargo hace falta mucho tiempo para poner en marcha una central. Si el gas ofrece complicaciones, poner en marcha una central nuclear resulta mucho más complejo. Aunque haya un debate, llevará tiempo, y a partir de la toma de una decisión, serán necesarios entre cinco y diez años para obtener los permisos. Podrían pasar 15 años antes de que comenzara su construcción, y una vez empezada, el período de construcción duplica el de una central de ciclo combinado.

La energía nuclear no es una opción si lo que se necesita es un proyecto que pueda estar en marcha en cinco o seis años.

PREGUNTA.- 2007 ha sido un año de incertidumbre para algunos agentes de la industria eléctrica. La regulación ha cambiado en más de una ocasión, afectando a distintos sectores.

RESPUESTA.- Aunque no estoy totalmente satisfecho de lo que ha hecho el Gobierno español en lo que se refiere a la apertura de los mercados, es importante reconocer que han hecho mucho más que otros países.

Mientras en otros países, el regulador tiene capacidad de decisión y la ejerce, porque es su trabajo, en España la CNE sólo puede hacer recomendaciones, y si al Gobierno no le gusta, no sigue esas recomendaciones. De modo que, en la práctica, no existe un regulador. Sería beneficioso para cualquier Gobierno permitir que el regulador haga su trabajo, permitirle regular, y retirar esas decisiones de la política. Si los precios tienen que subir, tienen que subir, y eso no es una decisión que corresponda a un Gobierno, sino al regulador.

PREGUNTA.- ¿Ha tenido oportunidad de conocer la opinión que sobre se tiene de España en otros ámbitos internacionales? ¿Tiene la percepción de falta de seguridad jurídica en el mercado eléctrico español?

RESPUESTA.- En la industria eléctrica estamos pendientes de cómo liberalizan sus mercados todos los miembros de la Unión Europea. Ninguno lo hace bien, y cada uno a su manera. Pero si nos concentramos en los grandes mercados nacionales, como Gran Bretaña, Francia, Alemania, Italia y España, ésos son los más importantes. España ha hecho mucho más para lograr una competencia real en los mercados de gas y electricidad que Francia, Alemania e Italia. Y, desde mi punto de vista, es el mercado más atractivo por detrás de Gran Bretaña.

En Italia no existe un mercado liberalizado de gas. Eni controla al operador del sistema, no existe capacidad de importación, no es posible conseguir un contrato para más de un año. ¿Cómo se puede liberalizar un mercado mayorista de electricidad cuando toda la nueva capacidad va a ser de gas, si no existe una liberalización del mercado del gas? En Alemania, no sólo existe integración horizontal, sino también integración vertical. Los operadores dominantes como E.On y RWE también están en el negocio del gas, y son distribuidores y transportistas. Alemania es un mercado cerrado. En Francia, la alta capacidad nuclear no deja margen para capacidad de gas. La estructura de mercado del país no permite competencia, así que nos quedan España y Gran Bretaña.

PREGUNTA.- Un comentario sobre Europa. ¿Cuál cree que son los principales retos, problemas y oportunidades que la Unión Europea tiene ante sí en materia de energía?

RESPUESTA.- El nacionalismo está muy vivo. A excepción de Gran Bretaña, en España, Portugal, Italia, Francia y Alemania, los Gobiernos están muy preocupados por tener un campeón nacional y hacen muy poco a favor de la competencia europea en sus mercados. Al mismo tiempo, sus compañías salen a Europa a comprar otras. El sistema británico de generación eléctrica está totalmente controlado por empresas alemanas y francesas. Si sigue esta tendencia, probablemente en 10 años tengamos 6 gigantes energéticos europeos: 2 alemanes, 2 franceses, 1 italiana y 1 española, y todas las demás pequeñas empresas de servicios habrán desaparecido. No entiendo en qué va a mejorar eso la competencia para el consumidor.

PREGUNTA.- Cuando habla de una gran compañía española, ¿se está refiriendo a Iberdrola?

RESPUESTA.- Creo que Iberdrola reconoce la amenaza. Y, ante el plan alemán, el plan francés y el plan italiano, está pensando que o come o será comida.

PREGUNTA.- ¿Hasta qué punto será necesario ayudar a los combustibles a despegar? ¿Cuándo podrían retirarse los subsidios?

RESPUESTA.- Existe una gama amplia de energías renovables. Las que más impacto tienen en España son la eólica y la solar. Debido al alto coste de capital de la nueva generación eléctrica, y al impacto del precio del petróleo y del gas, los precios de la producción convencional suben, y esa tendencia se mantendrá. Eso ha hecho que los proyectos de energías renovables sean competitivos, cada vez más.

Mi opinión sobre los subsidios es que los fabricantes se fijan en lo que el Gobierno está dispuesto a dar, y adaptan sus precios a esas cifras. Creo que sería mucho mejor si el Gobierno escuchara ofertas para elaborar una tarifa subsidiada.

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